Hoy despertó el día desgarrado
como cada vez que entran en casa
por las ondas insidiosas de la radio
guerras, muerte, barbarie
y latrocinio a manos llenas…
Hoy despertó el día desgarrado,
cogí el libro de zurcir las horas
y me senté contigo a componerlo.
No ha quedado como nuevo,
donde antes había un desgarrón
se ven las diminutas puntadas de los versos
reproduciendo con minucioso esmero
la trama del tejido primigenio.

